Evolución

No existe una única evolución del trastorno bipolar, manifestándose de diferentes formas según cada persona. Es muy importante establecer un diagnóstico correcto y precoz, para evitar las posteriores recaídas que se describen.

imagesEn líneas generales, una vez que la enfermedad, aparece existe el riesgo, ya para toda la vida, de tener recaídas. El número medio de episodios durante los 10 primeros años de la enfermedad es de 4 y se ha descrito un acortamiento de los ciclos de la enfermedad en el curso de su evolución. Un grupo de pacientes, entre el 15-20% de los atendidos en clínicas especializadas de trastornos afectivos, sufren un curso maligno de la enfermedad de al menos cuatro episodios anuales. Este curso llamado de “ciclos rápidos” es sinónimo de mala respuesta terapéutica y de cronicidad.

La duración de los episodios es muy variable, de días a meses o incluso años. Los maníacos son más cortos que los depresivos. Sin tratar, los primeros suele durar unos pocos meses pero los depresivos pueden superar los seis meses. La recuperación suele ser completa, pero en algunas ocasiones los pacientes continúan manifestando sintomatología afectiva de modo persistente agotamiento físico. No suelen darse cuenta de que están enfermos, se sienten mejor que nunca, no aceptan el tratamiento y no entienden porqué los demás tiene otra opinión sobre su conducta, lo que les coloca en situaciones sociales y familiares difíciles. En casos severos puede haber síntomas psicóticos (alucinaciones y delirios).

Los períodos de depresión o manía retornan en la mayoría de los pacientes, incluso con tratamiento, aunque esperablemente en menor frecuencia y gravedad, llegando en caso de buena respuesta a un control global con el tratamiento de mantenimiento. Los pacientes también pueden tener problemas con el alcohol o el abuso de drogas. Igualmente pueden tener problemas con las relaciones interpersonales, la escuela, el trabajo y las finanzas.

El suicidio es un riesgo muy real tanto durante el estado de manía como durante la depresión. Las personas con trastorno bipolar que piensan o hablan respecto al suicidio necesitan atención urgente de inmediato.