Tratamiento

El trastorno bipolar es modificable farmacológicamente y en muchos casos se puede conseguir el control completo de la enfermedad. Como se trata de una enfermedad altamente recurrente y crónica el tratamiento preventivo indefinido esta casi siempre indicado.

El tratamiento del trastorno bipolar se puede dividir en tres fases o etapas:images-2

  • Tratamiento de la fase aguda: dirigido a resolver el episodio agudo de la enfermedad
  • Tratamiento de continuación: dirigido a consolidar los resultados del tratamiento de la fase aguda (ej. evitar las recaídas)
  • Tratamiento de mantenimiento o preventivo: dirigido a prevenir futuros episodios.

El objetivo principal del tratamiento es: suicidio

  • Hacer que los episodios sean menos frecuentes e intensos.
  • Ayudar a que usted se desempeñe bien y disfrute la vida en casa y en el trabajo.
  • Prevenir la autoagresión y el suicidio.

MEDICAMENTOS

Los medicamentos son una parte fundamental del tratamiento del trastorno bipolar. Casi siempre, los primeros medicamentos utilizados se denominan estabilizadores del estado de ánimo, los cuales le ayudan a evitar los altibajos en el estado anímico y los cambios extremos en la actividad y el nivel de energía.

Con medicamentos, es posible que empiece a sentirse mejor. Para algunos, los síntomas de manía pueden sentirse bien o se pueden presentar efectos secundarios de los medicamentos. Como resultado de esto, usted puede verse tentado a dejar de tomar sus medicamentos o cambiar la forma como los está tomando. Pero dejar de tomar sus medicamentos o tomarlos de la manera incorrecta puede provocar que los síntomas reaparezcan o que lleguen a ser mucho peores. depresion_y_suicidio

Los miembros de la familia o los amigos pueden ayudarle a tomar los medicamentos de la manera correcta. Además, pueden ayudar a verificar que los episodios de manía y depresión sean tratados tan pronto como sea posible.

Se pueden ensayar otros medicamentos, como los antipsicóticos o los antidepresivos.

Las visitas regulares con un psiquiatra para hablar acerca de sus medicamentos y los efectos secundarios son necesarias.

PSICOEDUCACIÓN

Cuanto más sepa sobre su enfermedad, mejor preparado estará para controlarla. La psicoeducación se basa en este principio dentro de un programa terapéutico bien estructurado, en el cual un profesional formado ofrece información especializada, concebida para reducir tanto la frecuencia como la intensidad de los síntomas.bipolar-4_44zw74w5

La psicoeducación debería formar parte del tratamiento integral. Gracias a ella, usted tendrá más conocimientos sobre la enfermedad y su tratamiento, y podrá afrontarla de manera más eficaz. También le ayudará a seguir con su medicación.

Muchas personas consideran que no sólo se benefician de la información que reciben durante la psicoeducación, sino también del propio proceso de aprendizaje.

Hay diferentes formas de psicoeducación: sesiones individuales con un terapeuta; sesiones destinadas específicamente a los familiares; sesiones en grupo, en las que participan varias personas con trastorno bipolar, y sesiones en grupo mixtas, en las que participan varias personas con trastorno bipolar y sus familiares.

Es probable que sea más eficaz si se imparte durante los períodos más estables, en los que el usuario está más capacitado para absorber la información.

En un programa de psicoeducación suelen tratarse los siguientes temas:

  • Reconocimiento de las causas y factores desencadenantes de los episodios maníacos y depresivos.
  • Detección precoz de los síntomas de la manía y la depresión.
  • Estrategias para prevenir los síntomas precoces que desembocan en episodios
  • Cómo utilizar los diarios sobre el estado de ánimo para registrar la evolución de su enfermedad.
  • El uso de medicamentos.
  • Cómo reconocer los efectos secundarios y cómo tratarlos.
  • Embarazo y asesoramiento genético.
  • Los riesgos de interrumpir el tratamiento.
  • Ayuda para evitar el consumo de alcohol y de drogas.
  • Ayuda en el establecimiento de un estilo de vida regular.
  • Cómo tratar los problemas de sueño – ya sea dormir demasiado o poco.
  • Cómo manejar el estrés.
  • Ayuda para la resolución de problemas.

PSICOTERAPIA

La psicoterapia es una parte importante del tratamiento del trastorno bipolar y se lleva a cabo junto con la medicación. Su objetivo es garantizar que, una vez que tiene sus síntomas bajo control, dispone de las habilidades y estrategias para afrontar su enfermedad y poner en orden su vida.

La psicoterapia le ayudará a controlar su estado de ánimo, a responder positivamente ante cualquier factor desencadenante de sus síntomas y a crear un entorno de apoyo en el que poder vivir con su enfermedad. También se centrará en algunas de las habilidades necesarias para poner en orden su vida, una vez haya iniciado el camino de la recuperación.

Hay distintos tipos de psicoterapia que se llevan a la práctica de forma ligeramente diferente. Por tanto, podrá elegir el enfoque psicoterapéutico y el terapeuta con los que se sienta más cómodo. Su equipo médico le orientará sobre el tipo de psicoterapia más indicado para usted, o bien podrá conseguir información a través de organizaciones profesionales de terapeutas o de grupos de autoayuda formados por personas con trastorno bipolar.

El psicoanálisis es un tipo de terapia especialmente popular entre la población general. Algunas personas con trastorno bipolar creen que este método ayuda a tratar los aspectos personales. Sin embargo, el psicoanálisis no parece tener demasiada utilidad para el tratamiento del trastorno bipolar en sí (Zaretsky, AE, Sakina, BS, Parikh, SV. How Well Do Psychosocial Interventions Work inBipolar Disorder? Can J Psychiatry 2007;52:14–21).

 

HOSPITALIZACIÓN:

En algunos casos el ingreso será necesario sobre todo en los episodios de manía. Se considerará el internamiento en aquellos casos de presencia de síntomas psicóticos (alucinaciones y delirios), conductas violentas, deterioro del cuidado personal, conductas de riesgo (conducta sexual, manejo de dinero) escasa colaboración en el tratamiento, consumo de sustancias, falta de apoyo sociofamiliar o mal control terapéutico de la enfermedad. La falta de conciencia de enfermedad obligará en algunos casos a realizar el internamiento de forma involuntaria.