Precipitantes

Algunos acontecimientos o situaciones de la vida, a los que llamaremos precipitantes, pueden provocar un estrés intenso en un momento particular de una persona. Estos precipitantes pueden ser vistos como la gota de agua que rebosa el vaso y pueden llevar a alguien que estuvo pensando en quitarse la vida, a dar el paso de intentarlo.

Algunos ejemplos de sucesos y circunstancias que pueden actuar como precipitantes:

  • Una discusión con una persona importante o con alguien amado
  • La ruptura o pérdida de una relación afectiva
  • El suicidio de un familiar, de un amigo o de un personaje público
  • Abuso de alcohol o de otra sustancia
  • Un reportaje sobre el suicidio o métodos de suicidio
  • La aparición o el agravamiento de un trastorno mental o de una enfermedad física o accidente
  • Cambios inesperados en las circunstancias de la vida
  • Experimentar un acontecimiento vital traumático, como abuso, acoso o violencia
  • Pérdida de estatus social, o episodio vivido como de pérdida del respeto por parte de los demás