Recomendaciones

Entre las recomendaciones que se han ido recogiendo en esta guía y que pueden ser de utilidad para afrontar la esquizofrenia destacaremos las siguientes:

– Estar informado sobre el trastorno y su tratamiento.

– Detectar los primeros síntomas de aviso y dirigirse al profesional de referencia.

– Construir una relación de confianza con el equipo de profesionales implicados en el tratamiento, para que se pueda recibir la ayuda necesaria.

– Participar con el médico en las decisiones para encontrar el tratamiento óptimo para cada caso.

– Mantener el tratamiento médico prescrito y combinar éste con las terapias psicosociales indicadas por el especialista.

– Ajustar las diferentes intervenciones (psicoeducación, terapia cognitiva conductual o grupal, rehabilitación cognitiva, etc.) según la evolución del trastorno y las necesidades individuales.

– Facilitar educación sanitaria para las familias de las personas que padecen esquizofrenia e incluir su colaboración en el tratamiento.

– Mantenerse en buen estado de salud (procurar hacer una dieta equilibrada y ejercicio, descansar, evitar el uso de drogas, etc.) y en un entorno favorable y de apoyo.

– Trabajar en la integración del trastorno como un aspecto más de la identidad de la persona junto con el «ser estudiante de…», «aficionado a…», «hijo de…», «padre de…», «amigo de…», «manitas con…», «torpe en…», «querido por…».