Ansiedad

A pesar de la creencia popular el estrés y la ansiedad son dos cosas diferentes. Ambas necesarias para nuestro desarrollo personal, pero que en exceso pueden ser muy perjudiciales.

Aunque se utilizan indistintamente los términos estrés y ansiedad, no son exactamente la misma cosa. El estrés es la sensación de tensión y de presión psicológica que soporta una persona. El estrés está producido por la presión del ambiente pero también por la presión de nuestros propios pensamientos y exigencias. Cierto grado de estrés y de tensión son necesarios para mantener la actividad y la motivación del individuo, pero el estrés excesivo y mantenido son perjudiciales para el cuerpo y para la mente.

La ansiedad es una forma de estrés patológico en la que, además de la tensión y la inquietud, se presenta una sensación de temor, inseguridad y a veces pánico. La ansiedad conduce al sujeto a un estado de inhibición temerosa, evitando alejarse mucho de casa y también situaciones en las que haya personas desconocidas. Con mucha frecuencia el trastorno de ansiedad resulta de un estado de estrés excesivo mantenido.

Los trastornos de ansiedad pueden aparecer en cualquier momento de la vida, aunque su presentación suele darse en las edades jóvenes y medias.

¿Cuál es la evolución de la ansiedad y la angustia?

Los problemas de ansiedad cursan con períodos de reducción y desaparición de los síntomas durante un intervalo de tiempo variable.

Al igual que ocurre con cualquier otra enfermedad crónica (diabetes, hipertensión, etc.), con un tratamiento apropiado, se puede convivir con este problema de manera adecuada, restableciéndose la normalidad en su vida. Por ello, no sufra innecesariamente y acuda a su centro de salud lo antes posible, ya que la evolución de su problema será más favorable cuanto antes sea detectado.

Un tratamiento efectivo le ayudará a disminuir los síntomas, a mejorar su autoestima y a volver a disfrutar de su vida de nuevo.

En ocasiones, se tienen altibajos durante el proceso, pero los obstáculos y pasos atrás son parte normal del aprendizaje. No se desanime.

Varios medicamentos resultan eficaces en el tratamiento de la ansiedad y entre ellos se encuentran los denominados antidepresivos reguladores de la serotonina y/o la noradrenalina, la pregabalina y las benzodiacepinas. La psicoterapia de tipo cognitivo-conductual suele ser muy eficaz y debe asociarse siempre a la medicación para consolidar la mejoría y evitar recaídas.